EL ÁNGEL DE LA GUARDA

Hoy es San Lunes de los Madroños. La tristeza legal de los lunes comienza los domingos por la tarde si no te aprietas entre pecho y espalda un gin-tonic cargadito de moral. Es buena la ginebra para los hombres cuando nos duelen los ovarios. Pero hoy es San Lunes de los Manzanos Alvarez del. Con eso lo digo todo.
He encontrado a Nando Caballero en su hobbie más secreto y perverso, jugando con muñecas zamoranas. En la foto de abajo,
parece José Luis Luis Moreno con el cuervo. Jua, jua, jua. Me estoy despepitando yo solito. El gato me mira y no sale de su estupor. Adivinanza: ¿Quién es el cuervo? ?Quién José Luis Moreno Moreno? Joder, mi webmaster se está pasando de renacentista.
Otra cosa estupenda que tienen los lunes festivos (siento poneros los dientes largos a los que estáis currando), además de disfrutar de 24 moras de “califa plana”, fumarse un raggamuffin matinal sin responsabilidad de coordinación sicomotriz, etc, etc, es conocer el nombre de tu ángel …Saber que Dios no sólo justifica sino que santifica mi dolor. Jódete y baila, Petisme. Cagúen mi sombra puta!! Me ha salido un ángel sadomaso!!!. Se están desplomando las torres gemelas sobre mi espíritu. Acabo de cagarme en los pantalones y no quedan dodotis ni ginebra ni muñecas zamoranas, lo juro por Juan Pardo. Help!!!

HERRAMIENTAS DE AMOR

La imaginación es inocente. Uno puede cometer las mayores atrocidades con la imaginación sin necesidad de hacer daño a nadie.
Luis Buñuel

Acabo de volar el Fondo Monetario y el Banco Mundial
reivindicando la Tasa TOBIM,
negando cualquier transacción especulativa de capital.
Le he metido un lengüetazo a Maureen O´Hara
que se ha levantado de la tumba. Los muertos aman también.
Aman tan bien los muertos.
He comprado una hormigonera
y se ha puesto a rugir en el salón de Ana Botella y botellín.
Los peces del Delta tienen sed de venganza.
Me he fundido la pasta del Gordo que cayó en Murcia en desaladoras.
Vivimos en un anuncio de compresas, como dice un amigo
y a mí que me registren.
Aprovechando que iba armado me he llevado por delante
a Paul Wolfowitz, al cirujano de Melanie Griffith
y al Dios Borracho de la Mezquindad.
Me he colado en la bañera de Selene
y le he devuelto su clítoris de diesel.
Hoy estaba en el centro de la galaxia, sí señor,
hoy manejaba herramientas de amor.

¿QUÉ MÁS PUEDO PEDIR?

No me puedo quejar. No me ha despertado el clarinete neurasténico del autor de “Bananas”, ni me ha llamado Aznar ni Juncal (imagino que anda bajo el almendro preparando la primavera). Eso sí mi suegra como cada domingo a las “doce en punto de la tarde”, ha telefoneado siete veces. A la octava nos hemos levantado. Hemos desayunado con el roscón de reyes nº 3 (me daba verguenza confesarlo) que compramos ayer. Y en el primer trozo de roscón ¿a quién le ha tocado la sorpresa? Al menda lerenda. Entre la nata, lo mas parecido a la mujer virtual que ayer pedí a Melchor. Estoy hecho unas castañuelas…Mi madre ya no me compra calzoncillos en Carrefour, ni jerseys que solo me pongo para estar por casa de lo horrendos que son, pero me ha soltado 25 talegos y un consejo: “No te los gastes en libros que tienes muchos”. Al paso que voy y lo que engorda esto de postear voy a comprarme una faja en las rebajas. No soy feliz porque no soy idiota, pero estoy contento, la verdad. Tengo un pruno debajo de mi ventana, sus ramas casi se meten en el monitor. Un gato viejo, con más de diez registros de maullidos y una careta del llanero solitario encima de los bigotes. Estoy aprendiendo a escribir ultimamente. Al fondo del pasillo humea una tortilla de patata.
Y mañana es fiesta.

CARTA A LOS REYES MAGOS (II)

Me lo merezco por punki y papanatas.
He salido a la calle. Desde hace unos meses vivo al lado del segundo río de Madrid, la M-30, en esa muga, esa frontera de besos e hipodérmicas, donde acaba el distrito de Retiro y comienza la grandeza del mestizo Vallecas. De pronto sin comerlo ni beberlo en la Avenida de la Albufera me han rodeado y me he quedado encerrado en mitad de la Cabalgata de Reyes. Payos y gitanos, perros que me ladraban, negritos del top-manta, ecuatorianos bolingas, abuelas en bata y zapatillas, niños disfrazados de pokemon, Miliki por la megafonía, tormentas de confetti…
Los dioses, la providencia o el azar se han vengado de mis vómitos de ayer y entre la marabunta y las sonrisas contagiosas he comprendido que hasta un bichito raro como yo necesita bajar la guardia un rato y aparcar la lucidez en doble fila.
Aún estoy a tiempo. Aún quedan unas horas para pediros cuatro o cinco deseos:

Querido Melchor, quiero una mujer virtual,
a la que se le borre el disco duro cada noche
y al ampliar su alma con el zoom sólo encuentre códigos html,
la que tengo es tan real y tan perfecta,
y cuaja tan bien el huevo con la patata,
que no merezco envejecer con ella.

Querido Gaspar, quiero una compañía de discos,
y un manager que al mirarme a la cara
no vea chorizos en cadena, el chalet de sus sueños,
medallas y hojarasca que colgarse,
que escuche un minuto, una ráfaga, una EMOCIÓN sin la calculadora…

Querido Baltasar, tú que eres negro como el cine donde habité,
quiero que los ladrones de bicicletas
vengan mañana a despertarme,
que Woody Allen toque otra vez para mí
Manhattan al clarinete,
que Paco Rabal me llame por teléfono
y suelte aquello de “Milana bonita” ,
que la Reina de Africa me traiga al amanecer
nieve y silencio del Kilimanjaro…
Si todo esto que os pido no es posible, porque andáis estresados
y ya han cerrado los sex-shops y el Toys n´ Us, me conformo con:

-La barbie desteñida superstar del año pasado
-El gusano troyano que hace caca y grita: ¡Bill Gates, Bill Gates!
-El karaoke de Paulina Rubio
-El mechero de Sabina
-El puzzle de Bin Laden y el Mulá Omar
-El bronceador de Eduardo Zaplana
-El libro “Con la mochila a cuestas”, el disco “Con la voz a cuestas”,
los vídeos de “Un país en la mochila”,
el disco “Treinta canciones en la mochila”, el libro “Banderas Rotas”
y todo el kit mochilero del abuelo Labordeta…

Un beso del niño que no duerme.

QUERIDOS REYES MAGOS

Paso de vosotros como de los siete cedés de Operación Tiburcio.
Todavía quedan restos de morado
en mi bandera lavada con perlán
y hace siglos que encanto a las serpientes
con el ingenuo kit: Magia Potagia.
Iros a mamarla a Parla, soplapollas.
Cada vez que aparece una estrella
corre la sangre de los inocentes.
Que vengan los camellos
y me pongan hasta el culo de todo.
Esta noche me flipo bien flipao.
Cada vez que alguien me regala algo
(salvo los calzoncillos del Pryca de mi madre)
acaba por chuparme la sangre
y convertirme en carne de cañón.
En la lengua aragonesa regalar significa derretir:
la nieve se regala en primavera,
yo, galán, me regalo por ti.
Estas son todas las metáforas
que estoy dispuesto a oír.
Ni zapatos en los balcones, ni carbunclo
(más conocido como ántrax).
El oro es tiempo,
no me lo hagáis perder.
El incienso,
cuando me incineren.
Y la mirra *,
¿quién cojones sabe qué es la mirra?

A Baltasar lo quemó el KKK.
La Estrella de Belen sólo era un conjunción
de Saturno con Júpiter.
Soy un bad boy, tachadme de la lista,
y meteros por el esfínter del buen dios
las cancioncillas del meloso Triunfo.

*Mirra: Gomorresina en forma de lágrimas, de gusto amargo, aromática, roja y brillante en su fractura. Proviene de un árbol burseráceo que crece en Arabia y Abisinia.

QUERIDOS REYES MAGOS

Paso de vosotros como de los siete cedés de Operación Tiburcio.
Todavía quedan restos de morado
en mi bandera lavada con perlán
y hace siglos que encanto a las serpientes
con el ingenuo kit: Magia Potagia.
Iros a mamarla a Parla, soplapollas.
Cada vez que aparece una estrella
corre la sangre de los inocentes.
Que vengan los camellos
y me pongan hasta el culo de todo.
Esta noche me flipo bien flipao.
Cada vez que alguien me regala algo
(salvo los calzoncillos del Pryca de mi madre)
acaba por chuparme la sangre
y convertirme en carne de cañón.
En la lengua aragonesa regalar significa derretir:
la nieve se regala en primavera,
yo, galán, me regalo por ti.
Estas son todas las metáforas
que estoy dispuesto a oír.
Ni zapatos en los balcones, ni carbunclo
(más conocido como ántrax).
El oro es tiempo,
no me lo hagáis perder.
El incienso,
cuando me incineren.
Y la mirra *,
¿quién cojones sabe qué es la mirra?

A Baltasar lo quemó el KKK.
La Estrella de Belen sólo era un conjunción
de Saturno con Júpiter.
Soy un bad boy, tachadme de la lista,
y meteros por el esfínter del buen dios
las cancioncillas del meloso Triunfo.

*Mirra: Gomorresina en forma de lágrimas, de gusto amargo, aromática, roja y brillante en su fractura. Proviene de un árbol burseráceo que crece en Arabia y Abisinia.

2002

Un trébol de cuatro hojas, pisar una mierda,
una quiniela por la chepa, un billete de tranvía de mi infancia.
Gritábamos: ¡Capicúa, capicúa!

El año lleva gafas, dos ojos vacíos en el centro y dos varillas.
No son las rayban del chico martini,
más bien unos quevedos para leer, pensar, pensarse por uno mismo
y repetir las menos gilipolleces. Dos sandeces diarias
con una carcajada de aquí a Tora Bora
son buenas para evitar la isquemia cerebral.
El juego consiste en rellenar esas cuencas vacías
con la mejor de las miradas, el fulgor de los días de fiesta,
retinas sin rutina, pupilas de nueve voltios
y pestañas quemadas de vivir y gozar.
Se trata de alejarse al máximo de un hotel de Turín:
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.

¿Qué hacer pues con 78.840.000 millones de segundos,
236.520.000 millones de latidos?
Divididos entre 166´386: 1.429.819 eurolatidos.
Veranee en Euroshima. El eurotismo da más satisfacciones que la pornografía.
Déjese llevar por la euforia o la n-eurosis…
¿Qué narices hacer? ¿Mejorar mi inglés o mejorar mis ingles?
¿Cultura o culturismo?
¿Renovar mi carne-t de identidad
o seguir achicando la vida en las pateras?

Y Paulo Coelho, con voz de caipiriña, me responde:
Sé fiel a tus sueños, sé fiel a tus sueños.

CUATRO DÍAS DE ALQUILER

Salud, navegantes de la telaraña, nadadores de invierno,
escribidores de bitácoras, náufragos en general.
Salud a los psicópatas virtuales, verdugos del silicio y solitarios de la Red.
Después de unos meses de travesía, embarcado de grumete,
haciendo los trabajos sucios de la tripulación,
infectado de Badtrans y Kournikovas, lleno de cicatrices,
esparciendo mi agenda al viento,
atracando en los cielos e infiernos de Internet,
mareándome en las procelosas páginas de la CIA y el FBI
que rastrea en nuestros correos
cualquier atisbo con el nombre de Osama,
leyendo a poetastros sin Active X,
eyaculando sobre el ano de diosas que follaban con sus mastines
que deglutían a tres impúberes
que retrataban siete pedófilos a su vez…,
he fletado mi cascarón de nuez,
con un rollo de papel higiénico por bandera.

Nada de lo que aprendimos en el colegio sirve.
El Ebro nace en Reinosa mas puede que desemboque en El Ejido
y riegue complejos hoteleros, parques temáticos
y campos de golf que A. y sus secuaces ya parcelan.
El tiempo es un continuo y no entiende de lunes ni diciembres.
El dinero cambia de nombre pero no de bolsillos.
Y la mierda, aunque apagues la tele, el móvil, los satélites,
y canceles tu puerta con siete candados, salpica a diestro y siniestro.

Hay nuevas disciplinas y asignaturas que aprender: “Silencio”,”Temblor”, “Memoria”…
La humanidad no tiene remedio. Sólo algunos seres justifican el mundo
y te ayudan a vivir, como dijo Camus.
Ellos se salvan de la quema.
¿Pero quién distingue a los buenos de los malos?
¿Dónde se compra el auténtico, el milagroso detector de verdades?
¿Quién alimenta con potitos y sangre al Hitlerito que llevamos dentro?
Cuatro días de alquiler en un planeta que no es nuestro.
Carpe diem.

Algunos hemos encontrado
en eso que antiguamente se llamaba el “arte”
la energía de nuestras vidas.
Y eso nos hace generosos, distintos y millonarios.
Somos nubes que pasan entre la iglesia
de nuestro bautizo y la de nuestro funeral.
Cuando los gusanos me la chupen entenderán la cita de mi epitafio:
“Yo declaro a este hombre libre”.

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