2002

Un trébol de cuatro hojas, pisar una mierda, una quiniela por la chepa, un billete de tranvía de mi infancia. Gritábamos: ¡Capicúa, capicúa! El año lleva gafas, dos ojos vacíos en el centro y dos varillas. No son las rayban del chico martini, más bien unos quevedos para leer, pensar, pensarse por uno mismo ySigue leyendo “2002”

CUATRO DÍAS DE ALQUILER

Salud, navegantes de la telaraña, nadadores de invierno, escribidores de bitácoras, náufragos en general. Salud a los psicópatas virtuales, verdugos del silicio y solitarios de la Red. Después de unos meses de travesía, embarcado de grumete, haciendo los trabajos sucios de la tripulación, infectado de Badtrans y Kournikovas, lleno de cicatrices, esparciendo mi agenda alSigue leyendo “CUATRO DÍAS DE ALQUILER”