QUE PA QUÉ

Estos días mientras todos marchan o están de vacaciones yo me levanto a las siete de la mañana, me tomo mi cóctel de los cien años (zumo de naranja con una cucharadita de germen de trigo, otra de levadura de cerveza y otra de lecitina de soja), un café, una tostada y con la fresca me pongo a grabar canciones nuevas. Grabar es estudiar los ásperos manuales en inglés de la mesa, la tarjeta de sonido o los programas, aprender a grabar, probar cosas nuevas, jugar…Grabas un bajo y descubres que en esa parte va mejor un Sol mayor que un do sostenido menor y de pronto ha cambiado el puente de la canción.

En estos días no toco la guitarra pero sí el teclado para componer. La ventaja del piano es que puedes marcar acordes y hacer ritmo con las dos manos mientras que en la guitarra cada una asume un papel. Salen melodías muy diferentes sobre el blanco y negro de estas teclas que afortunadamente no son de marfil. Estoy a gusto. No me iría de vacaciones pese a la prescripción médica. Estaría así desde el amanecer hasta las sombras, como en la primavera de 2001, componiendo y grabando durante trece y catorce horas y al final del día con una canción nueva sonando en los bafles. ¿Por qué hay que irse de vacaciones cuando el don de la música y la inspiración te emborrachan? Muy sencillo, tu pareja toma las vacaciones cuando todo el mundo.

En estos días que de pronto se nos fueron a la vez dos magos del celuloide, Bergman y Antonioni, me he acordado de la cita de Blade Runner. Los magos, las personas que más transforman la realidad porque nos hacen verla de otra manera, jamás deberían morir. “No sé por qué me salvó la vida. Quizá en esos últimos momentos amaba la vida más de lo que la había amado nunca, no sólo su vida, la vida de todos, mi vida. Todo lo que él quería eran las mismas respuestas que todos buscamos: ¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?, ¿cuánto tiempo me queda?. Todo lo que yo podía hacer era sentarme allí y verle morir”.

En estos días compongo canciones extrañas de agua y desamor, con nombres extraños: La Rosa de Jericó, Extramundi… Otras como Te quiero que pa qué la estrenaremos el sábado en Sos y se sumará a otras canciones inéditas como Rachel Corrie o El pozo de San Lázaro que venimos tocando en directo desde hace algunos meses.La expresión “que pa qué” se usa en Aragón para indicar mucha cantidad. El sábado, si nos da tiempo en el camerino a ensayarla, Aute y yo cantaremos Las piedras hablan que ya grabó en mi disco Metaphora. Será un concierto que pa qué. Un dulce ferragosto para todos.

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