De vuelta de Palestina

El termómetro digital marca 37, 8 grados. Ha sido un aterrizaje duro y extraño frente a las luces voraces de la Navidad. Ver la televisión me produce arcadas.Al igual que en mi anterior viaje es como si mi sistema inmunológico al oír en inglés “Palestine” o en árabe “Falistin” comenzase a hacer aguas. Traigo una gripe de caballoSigue leyendo “De vuelta de Palestina”