2002

Un trébol de cuatro hojas, pisar una mierda, una quiniela por la chepa, un billete de tranvía de mi infancia. Gritábamos: ¡Capicúa, capicúa! El año lleva gafas, dos ojos vacíos en el centro y dos varillas. No son las rayban del chico martini, más bien unos quevedos para leer, pensar, pensarse por uno mismo ySigue leyendo “2002”